lunes, 31 de octubre de 2011

el título de mi blog

Publico este escrito que aunque es simple, tiene un mensaje bonito, creo..... preparando el siguiente....

Releí el nombre de mi blog varias veces, algo me pareció errado. "Algo que contar" está bien, pensé, pues siempre, a menos que esté en un día que no quiero hablar que es raro, tengo algo que acontece que quiero contar... todos los días me acuerdo de un tema sobre el cual quiero escribir: a veces encuentro el tiempo y la libreta para hacerlo, otras veces, la idea se queda en el cajón del olvido hasta que un día, algún acontecimiento hace saltar al tema del cajón de nuevo. Ya sé, lo que me suena destemplado es el "viajando por el mundo". Estoy pensando en querer conocer el mundo entero? Curiosidad me da y mucha.... la gente, la comida, las tradiciones, lo que piensan, lo que sienten, como aman, en lo que creen… bueno y cómo? que se puede, se puede de alguna forma... será que terminaría por perder la fascinación de hacerlo?... no hay cosa menos inspiradora que escucharle contar la historia a quien conoció gran parte del mundo, si el hacerlo no le costó esfuerzo. De una forma tan desabrida, sin ni siquiera un ápice de emoción cuenta la historia, como quien se come uno chocolate de un bocadón, por cubrir una necesidad física, sin saborear, sin amor, sin pena ni gloria.

Cambio los relatos de quienes con facilidad recorrieron el mundo a cuerpo de rey, por los relatos de quienes conociendo mucho o poco les costó esfuerzo hacerlo. En vez de una tarde admirando los “souvenirs” de quien miedoso de que alguien rompa alguno, se pavonea contando TODO lo que tuvo que pagar en cada lugar del mundo, por una vida entera de historias como la de mi amigo Cristian, cuando cuenta la vez que ya de adulto conoció el mar. Perdí la cuenta de las veces que lo oí contando la historia. Lo increíble es que sabiendo que pasaría luego, nunca pude dejar de parpadear. No quería perderme ni un microsegundo de emoción, como cuando de niñas con mi hermana vimos “La Bella y la Bestia” a pesar de saber los diálogos por haberla asistido un millar de veces. El brillo en sus ojos como si estuviera viendo el mar allá bien lejos acompañaba el movimiento de las olas que simulaba ondulando las manos.

No creo llegar a olvidar el día en que al mismo Cristhian lo invité a acompañarnos en una salida de campo con mis alumnos de la Universidad Minuto de Dios, en la que trabajé, a Florencia (Caquetá, Colombia). Sus ojos de gratitud cada segundo del viaje pagaban de sobra lo que me costó llevarlo. Será que mi mismo amigo Cristhian, el mismo que hoy aprovecha las oportunidades al máximo, tendría ese mismo sentido de gratitud y de gusto si de un día a otro le dejara de costar esfuerzo lograr las cosas? Cómo sería si su vida cambiara al punto de tener mucho dinero y pudiera viajar por todo el mundo? su esencia se perdería? Por eso no compro la lotería, no vaya a ser que me la gane y que termine perdiendo las dimensiones de las cosas…

Mentira, no compro la lotería porque no creo que me la vaya a ganar. Creo que quien invierte en algo como la lotería debe tener algo de fe, esa fe que tengo cuando juego Bingo... la lotería es algo más grande, más intangible y más impersonal… no me llama la atención. Lógico, quien no quiere ganar la lotería? De pronto algún día tendré mayor ambición y menor incredulidad. En este punto del escrito debo volver y releer porque si no se vuelve como una conversación de locos, solo que conversando es más fácil encaminar las ideas. El que lee lo que escribo, me imagino que si el escrito está muy incoherente, lo cierra y se va sin el mensaje que quiero dejar.


Volviendo a lo que me motiva hoy a escribir, el título de mi blog, el nombre de este archivo que comparto para que no me sientan tan lejos a pesar de estarlo, en el cual pongo mis ideas que a veces tienen eco en la vida de alguien que las lee, este espacio donde materializo mis sueños, las sensaciones para después releerla y sorprenderme a mí misma, hoy necesita un “cambio extremo”. Sueno ambiciosa e insaciable con el título… a pesar de estar cuestionándolo hoy, me gusta el momento en que lo bauticé. Después de tres cuatro años de perder la confianza en la vida recogiéndome como dentro de una concha por la imprevista muerte de mi hermana, comencé a escribir el 4 de Abril del 2009, sin mucha perspectiva, siguiendo la recomendación de abrir un blog, “porque el blog lo tienen los que llevan el ser escritor en la sangre” me dijo mi amiga Marcela (gracias Marce).

Releyendo, el primer nombre fue “Queridisisisisisisismo diario”, queriendo imprimir ideas de lo que iba pensando tal como lo he hecho en el diario que siempre tuve. Era simple, sencillo, sin ambiciones astronómicas. Luego, el día que decidí viajar por América del Sur (26 de Diciembre de 2010) el nombre cambió. Con el nombre, cambió mi perspectiva; me di la oportunidad definitiva de soñar de nuevo, de ser más agradecida, en el proceso de entendimiento de que todo pasa por algún motivo, soñando en ir conociendo el mundo afuera y este mundo interno que día tras día me llena de sorpresas (unas agradables y otras no tanto) , dipuesta a recibir de la mejor forma lo que el mundo me va entregando.
No es que ya no tenga miedo. Como lo dije en unc escrito pasado, el miedo siempre está y a veces es hasta importante para mantener la alerta, para apreciar las cosas buenas cuando estas aparecen.


Espero que así como mi amigo y maestro Cristhian, y así como tantas personas que logran saborear la vida de a poquitos, sin grandes ambiciones y si con grandes emociones, mi esencia se mantenga, que la ambición nunca me ocupe, que siga teniendo ganas de recibir lo que el mundo me entrega. La dificultad y la inconformidad siempre existirán... creo que hay que abrazarlas porque de uno mismo depende darles el poder de ser brujas malas o mejor, ninnitos traviesos.


Dejando el nombre de mi blog tal cual está, si algún día me da el arranque como de quien se raspa la cabeza, hoy no me pre-ocupo por cambiar el nombre, mejor me ocupo. Todavía me cuesta trabajo vivir lo que estoy viviendo: el viajar ahora sola esperando a ver si Claris vuelve, a pocos días de salir de la isla, todavía no voy boyando en comodidad por lo cual sigo, me sigue costando conseguir las cosas; se que sigo saboreando este chocolate de la forma más tranquila posible y aunque a veces me salen piedras en el chocolate, que raro, mis muelas se adaptan a saborearlas... A trabajar que llegaron barcos.

3 comentarios:

  1. Que madeja de ideas ....pero en últimas una lección de vida .....muy refrescante.

    ResponderEliminar
  2. Hola Laura

    Desde que tu padre me compartió este link, no pude hacer otra cosa más que dejar de lado todo lo demás y sentarme juiciosa a leer cada una de las publicaciones que has hecho. Me parece maravilloso todo el aprendizaje que nos has transmitido, la manera en que escribes y lo hermosa que se refleja tu alma en cada uno de tus escritos.
    Una respuesta a la pregunta de tu primer blog, las letras y números raros que le piden a uno ingresar cuando estás creando una cuenta o blog o lo que sea, se llama CAPTCHA, y sirve para reconocer que quien está intentando crear la cuenta sea en realidad un ser humano y no un programa del computador creando cuentas a la lata para tratar de tumbar el servidor.
    Te mando un abrazo enorme y si me permites el atrevimiento, me considero una gran admiradora tuya :)

    ResponderEliminar
  3. Muy interesante, emotivo e inspirador, gracias por compartir tu interior, eso es impagable.

    un abrazo enorme y bendiciones!

    ResponderEliminar