Movida por el sentimentalismo les escribo a la hija de mi prima Lili quien nació dos días atrás. Desde la isla de los suennos sigo contando algo de mí, de lo que me mueve a escribir...
Querida Mi linda Julieta:
Bienvenida chiquitica a la familia, te escribo de una vez para que así esté lejos, sea la primera carta que recibas. Me imagino que ya habrás llorado, ya habrás tomado leche. El aterrizaje no debió ser fácil, después de todo salir de la barriga de la mamá tan linda que tienes no debió haber sido un paso sencillo. Tu mamá y yo hablamos varias veces de ti, algunas veces por skype trató de despertarte para que mostraras tus mejores destrezas futbolísticas moviendo tu patica en frente del computador, para que yo, con los ojos aguados y en una cabina cualquiera de América del Sur pudiera comprobar que estabas allí. No conseguí ver si te movías o no, pero vi tu casa crecer, la barriga de mi Lili, tu comienzo de vida no pudo ser mejor.
Ahora llegas a la familia donde tú eres la única nacida en el nuevo siglo. Los primogénitos tienen siempre algo muy especial, si no me crees mira a tu tío Alejo, llevando perfectamente el papel de ser el mayor, querido por todos, cuidando de todos a su manera. Llegas además el día de cumpleaños de tu papá. La primera imagen que me llegó a la cabeza al saber este dato fue de ti encaramada encima de él, en cada uno de los cumpleaños que celebraremos; tu queriendo apagar las velas primero.
Te tocó Julieta tener el número de tíos que los niños tenían antes cuando las familias eran numerosas. Todos los primos de tu mamá somos tus tíos y tías. Espero que tu mamá te cuente que mi regalo para ti en el shower que te hizo tu tía Ani es TIEMPO. Te voy a dar tiempo chiquita para que me cuentes lo que quieras llorando o a media lengua, para que me enseñes otra vez a pintar con Crayolas, para que ensuciemos toda la cocina haciendo un ponqué, para verte crecer. Tu abuela Hanit si que sabe de eso, sin ni siquiera proponérselo va a darte el tiempo para que sientas, para que todo lo creativa que eres te salga con cada expresión, para que te sientas tranquila de ser lo que quieras ser.
Cada uno de nosotros te estará queriendo consentir y mal educar a su manera. Tus papás se encargarán de que crezcas vienen, ellos vivieron su tiempo juntos esperando a tener el momento más adecuado para que llegaras. Contandote sobre otras cosas, si tu pelito resulta rebelde, no te preocupes, tu mamá sabe los tips necesarios para poder manejarlo para que nunca andes “peluca”, como ella decía no querer estar de chiquita. Si no sabes que ropa ponerte, tienes también como asesoras de imagen a tu mamá y a Hanit. Todos estamos cerca de ti para lo que necesites. Eso si te digo de una vez: si resulta que un día o varios te quieres escapar de la ciudad, ir a ensuciarte hasta las orejas de barro, a conocer los animales más increíbles, a estar unos días “apanándote” en la arena para después correr al mar, ya sabrás que es a mí a quien deberás buscar. Gozaremos tanto juntas que siempre quedaremos con ganas de un tiempito más.
Te cuento Julieta que hoy que naciste, yo estoy lejos y mentiría si te digo que estoy en el paraíso absoluto. Me hace falta verte apenas abriste los ojos, me hace falta alzarte y transmitirte con una mirada que todo estará bien. Me hace falta estar allí contigo, con tus papás, con mis papás, con nuestra familia. Espero que hayas sentido todo el amor que te mandé telepáticamente. Apenas me enteré, fui a seguir ayudando en la investigación de aves marinas, pesando huevos. Mientras pesaba cada huevo pensaba en escribirte. Mientras pensaba en que escribirte pasó también una ballena la cual varias veces salió para respirar, para hacerme entender el regalo que es para mí ver a esa ballena, el regalo que eres tú para toda la familia que con tanto amor te soñó.
TE QUIERO JULIETA. TU TIA LAU
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