El viaje continúa: vivencias, sensaciones, emociones, ilusiones, opiniones, creencias, revelaciones y más, mucho más.
viernes, 30 de diciembre de 2011
viernes, 16 de diciembre de 2011
Recomenzando a escribir
Hace tanto pero tanto tiempo que no escribo que me siento como una verdadera infiel a la disciplina que me hac'ia tanto bien: la de dejar en evdidencia los acontecimientos del viaje y m'as importante aun: de mis sentimientos, de mi sensaci'on. Como llevar el tiempo atr'as no puedo, hoy me siento y dejando a mi orgullo a un lado haciendo mala cara por no aceptarle un d'ia m'as de disculpa para volver a escribir, como no es tarde porque estoy viva, hoy comienzo de nuevo.
A punto de salir de Brasil, tengo una una cosa muy importante que anunciar, hoy desde el mism'isimo Rio de Janeiro: Ya casi me voy de Brasile pero pronto volver'e. No quiero decir que nac'i en el lugar errado, que deb'i nacer en Brasil, aunque debo aceptar que lo he dicho. Soy colombiana de pura cepa y eso es innegable. Aun as'i, respondo al llamado que mi pap'a me hizo cuando era muy chiquita: ojal'a vayas a Brasil: te va a encantar por que por tu frescura pareces brasilera.
Doy cuenta del cambio en mi. Sin tener que ir muy lejos, por ejemplo, la eterna sed de la competencia se me ve reducida, condici'on que evidencio al ver que hoy en d'ia me doy m'as permiso: de dormir hasta tarde, de tener momentos de ocio, de entender mejor los altibajos de estar vivo.
Por dar un ejemplo de esta 'ultima caracter'istica de entendimiento de los altibajos, explico un cambio que aunque aun trabajo, estoy cada vez m'as cerca de conseguirlo. Mientras me rechazaba en voz alta por culparme de no lograr cerrar el bot'on de una pantaloneta al decir tener exceso de peso, me di cuenta de la falla de mi comentario al mencionar: " que cosa horrible, c'omo me he engordado" con tal repulsi'on como me acostumbr'e a hacerlo durante varios años de mi vida.
Me doy cuenta que no estoy logrando otra cosa diferente a perderme de aprovechar del cuerpo que tengo en el momento. Independientemente de que sea o no cierto lo que que estoy diciendo con rabia, al rechazarme, suprimo el poder de aprovechar lo que tengo en el momento. Acompannando las palabras de desprecio, cubro mi cuerpo con ropas que se que no me favorecen, que me ocultan, que le transmiten al mundo: "Aqu'i no hay nada para ver" y aun peor "no disfruto de lo que soy porque no lo acepto". Si en lugar de hacer esto, me abrazo y acepto mi cuerpo, logro hacer lo m'as sabio: aprovechar lo que tengo. Varias veces ha sido logrado y aunque pueda sonar hasta rid'iculo para algunos, otros lo entender'an porque en cada quien la inconformidad de si mismo se evidencia de distintas maneras.... esta es una de las que trabajo para mi misma.
La ensennanza que me queda es que de nada nos sirve la reciriminaci'on de algo que en ese momento no puede cambiar. No la aprovechamos y la oportunidad paso, sin poder regresar.
Cuatro d'ias en Rio de Janeiro, contando con hoy. Vengo de bailar samba al mejor estilo callejero: como Dios manda, con multitud de personas a quienes no les interesa si mi "swing" es o no el correcto.
Quiero terminar este escrito solo diciendo que ni la inspiraci'on y mucho menos las ganas de compartir lo que siento, lo que vi y lo que soy, se han acabado. Por el contrario: me siento m'as pr'oxima (aunque todav'ia est'e lejos) de cumplir con el objetivo que tengo en este cuerpo: aprender a amar. A pocos d'ias de Navidad, el coraz'on se me llena de sentimientos encontrados. Sigo pensando que la navidad deber'ia ser aprovechada como la disculpa perfecta para decirle a todas las personas que qeremos lo mucho que las queremos, aunque suene redundante.
Ojal'a los regalos comprados desaparecieran en Navidad. Ojal'a las personas fueramos cap'aces de regalarnos unos a otros tiempo para compartir o al menos amor de verdad. Aun as'i, tal como dice me record'o mi amigo Rodrigo en estos d'ias: si estamos esperando a Navidad para decirnos los unos a los otros cuanto nos amamos y los dem'as d'ias del anno nos dedicamos a no hacerlo, estamos jodidos. Los regalos son para darlos en cualquier momento del anno... el significado debe cambiar
Me voy por ahora queriendo mandar este mensaje que queda escrito de corrido, el cual no pretende m'as que darme un empuj'on nuevo para recomenzar.
A punto de salir de Brasil, tengo una una cosa muy importante que anunciar, hoy desde el mism'isimo Rio de Janeiro: Ya casi me voy de Brasile pero pronto volver'e. No quiero decir que nac'i en el lugar errado, que deb'i nacer en Brasil, aunque debo aceptar que lo he dicho. Soy colombiana de pura cepa y eso es innegable. Aun as'i, respondo al llamado que mi pap'a me hizo cuando era muy chiquita: ojal'a vayas a Brasil: te va a encantar por que por tu frescura pareces brasilera.
Doy cuenta del cambio en mi. Sin tener que ir muy lejos, por ejemplo, la eterna sed de la competencia se me ve reducida, condici'on que evidencio al ver que hoy en d'ia me doy m'as permiso: de dormir hasta tarde, de tener momentos de ocio, de entender mejor los altibajos de estar vivo.
Por dar un ejemplo de esta 'ultima caracter'istica de entendimiento de los altibajos, explico un cambio que aunque aun trabajo, estoy cada vez m'as cerca de conseguirlo. Mientras me rechazaba en voz alta por culparme de no lograr cerrar el bot'on de una pantaloneta al decir tener exceso de peso, me di cuenta de la falla de mi comentario al mencionar: " que cosa horrible, c'omo me he engordado" con tal repulsi'on como me acostumbr'e a hacerlo durante varios años de mi vida.
Me doy cuenta que no estoy logrando otra cosa diferente a perderme de aprovechar del cuerpo que tengo en el momento. Independientemente de que sea o no cierto lo que que estoy diciendo con rabia, al rechazarme, suprimo el poder de aprovechar lo que tengo en el momento. Acompannando las palabras de desprecio, cubro mi cuerpo con ropas que se que no me favorecen, que me ocultan, que le transmiten al mundo: "Aqu'i no hay nada para ver" y aun peor "no disfruto de lo que soy porque no lo acepto". Si en lugar de hacer esto, me abrazo y acepto mi cuerpo, logro hacer lo m'as sabio: aprovechar lo que tengo. Varias veces ha sido logrado y aunque pueda sonar hasta rid'iculo para algunos, otros lo entender'an porque en cada quien la inconformidad de si mismo se evidencia de distintas maneras.... esta es una de las que trabajo para mi misma.
La ensennanza que me queda es que de nada nos sirve la reciriminaci'on de algo que en ese momento no puede cambiar. No la aprovechamos y la oportunidad paso, sin poder regresar.
Cuatro d'ias en Rio de Janeiro, contando con hoy. Vengo de bailar samba al mejor estilo callejero: como Dios manda, con multitud de personas a quienes no les interesa si mi "swing" es o no el correcto.
Quiero terminar este escrito solo diciendo que ni la inspiraci'on y mucho menos las ganas de compartir lo que siento, lo que vi y lo que soy, se han acabado. Por el contrario: me siento m'as pr'oxima (aunque todav'ia est'e lejos) de cumplir con el objetivo que tengo en este cuerpo: aprender a amar. A pocos d'ias de Navidad, el coraz'on se me llena de sentimientos encontrados. Sigo pensando que la navidad deber'ia ser aprovechada como la disculpa perfecta para decirle a todas las personas que qeremos lo mucho que las queremos, aunque suene redundante.
Ojal'a los regalos comprados desaparecieran en Navidad. Ojal'a las personas fueramos cap'aces de regalarnos unos a otros tiempo para compartir o al menos amor de verdad. Aun as'i, tal como dice me record'o mi amigo Rodrigo en estos d'ias: si estamos esperando a Navidad para decirnos los unos a los otros cuanto nos amamos y los dem'as d'ias del anno nos dedicamos a no hacerlo, estamos jodidos. Los regalos son para darlos en cualquier momento del anno... el significado debe cambiar
Me voy por ahora queriendo mandar este mensaje que queda escrito de corrido, el cual no pretende m'as que darme un empuj'on nuevo para recomenzar.
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