viernes, 14 de diciembre de 2012

Y entonces... se acaba el mundo?

A una semana del tan esperado día en el que según la profecía Maya se acabará el mundo, la gente indaga, unos que otros nos preguntamos si será cierto o una falsa alarma más. Estuve pendiente el 12/12/12 a las 12:12 pero no ocurrió nada más que el pasar de un hornero volando; pajarito que hace su nido similar a un horno en la parte alta de los cables de luz. Esto del fin del mundo es un tema que surge en medio de reuniones de amigos o al menos, soy de las que lo hace surgir. Usualmente he sido testigo y partícipe de como, entre el absolutamente incrédulo, el que no opina, al que no le importa, el espiritual, el yogui, el católico y demás personajes presentes, se crea una rivalidad deliciosa de burradas, malentendidos, mitos urbanos y creencias. Al final el cierre de la conversación siempre es el mismo: "...amanecerá el 21 de Diciembre, y veremos que pasa..."


Aprovechando uno de los últimos fines de semana en "Las Amarillas", zona norte de la Patagonia Argentina


Soy de las que se queda pensando: "será que si amanecé?.... será que el sol no sale más?" mi cabeza tambalea entre piscinas de imaginación, miedo y regocijo. Así es como a pocos días de acabarse el mundo, escribo. Unos acumulan latas de comida, otros entre chiste y chanza, dicen  querer aprovisionarse de armas para robar en caso de necesitar robar a quienes acumularon las latas. Recuerdo un programa de televisión gringo en el que contaban la historia de familias enteras, sumergidas en pánico ante la posibilidad de que el fin fuese cierto. En el capítulo que vi, mostraban cómo su miedo ha llegado a tal extremo, que han construido tanques bajo tierra llenos de provisiones (máscaras de oxígeno, latas de comida y demás), para lograr sobrevivir hasta un año; tiempo suficiente para que la destrucción del mundo haya ocurrido y terminado. De esta forma, contaban como serían ellos y las familias que han llevado a cabo la misma estrategia, los encargados de repoblar el mundo.

Mientras los gringos del programa hablaban de la supervivencia de los más preparados en cuanto a lo material, hay quienes hablan de la "muerte del estado actual de la humanidad". Los "elegidos", los "elegidos", suena como una secta más, como los VIP de la historia. Los VIP para quienes no saben qué significa, hace referencia a "la gente más importante" o "Very Important People". En los teatros, en los conciertos, en los aviones se ve la salita VIP; porque no podría también existir este selecto grupo en esta supuesta renovación de la humanidad? La buena noticia de esta teoría, es que quienes me la han explicado (claro sin usar términos como "VIP", el cual uso en mi escrito para hacer la explicación más simple), argumentan que quienes van a sobrevivir van a ser los más avanzados espiritualmente, mala noticia para quienes acostumbran pagar su entrada VIP pues en este caso, no hay dinero que valga a la hora de asegurar el puesto para mantenerse vivos en el fin del mundo. Como diría aquel famoso comercial: ".... para todo lo demás, existe Master Card"

 Preguntas van y vienen sobre si los mayas tendrán o no la razón. Me encantó la razón que me dio un niño chiquito ayer, quien en medio de su inocencia, pero ante todo, profunda sabiduría me dijo cuando le pregunté que creía que pasaría en 21 de Diciembre. El, sin mucho pensar argumentó: "Y si no es que se vaya a acabar sino más bien que a los mayas se les acabó la piedra para seguir tallando la historia?". Imaginé entonces a un par de hombres en taparrabos, dedicados al arte de tallar la piedra bien sentados en la misma silla que ocupaban todos los días de su vida, dedicados a la talla de la historia de la humanidad, la cual leeríamos por muchos años más. Imagino por el cuento de este niño a ambos picapedreros abandonando su trabajo, viejos y cansados, un día cualquiera cuando ya habiendo tallado lo que más pudieron por espacio en la piedra, hasta Diciembre 21 de 2012, se cansaron de estar rogando a los más jóvenes que les trajeran más piedra.

Otra teoría, la cual me llena cada tejido de furia, es la de algunos grupos religiosos quienes por medio del miedo, hacen creer a la gente que el fin del mundo se acerca y que la única forma de salvarse es haciendo trabajo para la iglesia. Lo menciono porque esta semana supe de un caso en Uruguay. La gente que hace parte de esta secta... perdón, del grupo religioso, debe pagar a los de más alto rango una especie de diezmo y trabajar para la construcción de la iglesia en la que solo ellos podrán entrar y ser salvados. Dejo este tema de este tamaño para evitar caer en discusiones religiosas, ya que en mi casa me enseñaron que en la mesa no se habla ni de futbol, ni de religión ni de política... voy a hacer de cuenta que estoy sentada en la mesa para no ir a herir a los más creyentes.

Debo aceptar: compré unas latas adicionales de comida por si acaso no podemos salir en unos días aunque si va a haber una gran explosión que nos haga mantenernos dentro de la casa un buen tiempo, estoy loca pero no tanto como los gringos para ir y cabar un hueco para esperar a que todo pase. Hasta con Facundo tenemos vistos unos troncos y estructuras de madera como una canoa ajena que nos podrían servir de balsa en caso que haya el chance de sobrevivir flotando si lo que va a ocurrir es una tremenda inundación. Bueno, pero ya se que estoy tarde para empezar a hacer un gran tanque bajo tierra o una imitación del Arca de Noe. En lo que más creo es en el cuento de que se salvarán los elegidos. Intento trabajar ese lado espiritual y aunque hay mucha gente cercana que me da sopa y seco en ese aspecto, quien sabe, tal vez me gane la lotería.

Lo que si creo es que algo va a pasar, o como dicen los que creo que saben, "...ya está pasando". Según un supuesto informa de la Nasa, no habrá comunicaciones durante tres días. De ser cierto, cuantos sobrevivirían a la falta de internet, teléfono, televisión y demás "necesidades". Y si el daño permanece? Quienes queden o quedáramos vivos volveríamos a lo básico, a mandar mensajes dentro de botellas, a charlar más con los cercanos y a chatear menos, a vivir más el lugar donde vivimos en vez de añorar siempre  otro lugar, otra gente, otro trabajo, otra forma, a sembrar y cazar para poder comer, a depender directamente de lo que la tierra nos da.

Bueno y después de tanta reflexión acerca del tema me voy a descansar un rato y a pensar en lo que haré estoy últimos 7 días... seguro sueñe entre arcas, tanques, máscaras de oxígeno, latas de atún, mayas y piedras.


 En Palomino, al norte de Colombia. Vieviendo con lo básico.... que buen recuerdo

 La panzona en la montaña



Guiso de lentejas y asado en "Las Amarillas"


La nueva familia Argentina en "Las Amarillas"



jueves, 6 de diciembre de 2012

La inutilidad de la creatividad vial

"Debes llegar a la calle Godoy Cruz con Suipacha" me dijo el tipo de la fotocopiadora elevando el brazo como quien indica a otro la orientación que debe seguir. Si el señor hubiese sido algo observador en mi expresión de ojos apretados y boca torcida que largaba un sonido "mmmmmmmm", se habría dado cuenta que en mi cabeza ni siquiera había registro de haber siquiera escuchado las palabras mencionadas en mis 29 años de vida. Le pedì indicaciones y al no ser tan simples como ir a la izquierda y luego a la derecha, tuve que sacar papel y lapiz, escribir las calles y dirección hacia la cual debía caminar.

Debo decir que siempre, o casi siempre defiendo el ser creativo por encima de cualquier forma de ser. Como hay excepciones para cada regla, en este caso, no entiendo. Sinceramente no entiendo porque debe haber creatividad en algo que no debería ser creativo como es en ponerle nombre a las calles. Suena lindo desde afuera, eso si aunque de funcional no tenga ni un pelo. Hay que ver el mapa: personajes importantes desde Einstein hasta un tan General E. Mosconi son nombres usados para bautizar las calles, así como nombres de plantas, lugares del mundo y hasta varios otros que parecen inventados.

 Después de un mes y medio de vivir en este nuevo lugar, reconozco  que encuentro algo mas que extraño de Bogotá además de mi familia y amigos: las calles numeradas. En Bogotá, por más que tenga más de 500 cuadras de sur a norte, es posible encontrar una dirección por cuenta propia. Así sea calle sur 22 con 13 por dar algún ejemplo, ya se sabe hacia que punto cardinal hay que caminar. Si al menos, los creativos de las calles de San Rafael y de tantas otras ciudades víctimas de este mismo invento, tuviesen al menos nombres puestos de sur a norte en orden alfabético, este escrito de queja no tendría sentido. El sancocho de nombres y de calles que además pueden tener hasta dos nombres, uno de un lado de la avenida y el otro del otro lado, es una historia de no creer.

Será que quienes desplegaron su creatividad asignando un nombre a cada calle, lo que pretendían era obligar a quienes venimos de afuera a perder la timidez preguntando por indicaciones hasta al perro y el gato? Si lo vemos por el lado positivo, para todo aquel tímido en proceso de querer perder la timidez, debe ser un excelente ejercicio al pasear por una ciudad de tan solo 200.000 habitantes como lo es San Rafael, Mendoza.

En mi, después de hacer el ejercicio de perder la timidez al andar preguntando y retener solo nombres más no ubicación geográfica, opté por acudir al mapa. Debo admitirlo de una vez por todas si voy a vivir aquí:, no soy turista. Como no lo soy, debe aprender y despegarme del karma de ser desubicada. El mapa me hace independiente, ajena, poco amistosa y lo más parecido a aquel adicto a su celular quien clava sus ojos en la pantalla mientras camina y de vez en cuando tropieza, haciendo caso omiso del mundo en medio de la multitud.

Y que pasa si la ciudad se sigue expandiendo? Ya que es un ejercicio de creatividad, propongo que al menos cada calle nueva, lleve el nombre de algo representativo de la calle: Por ejemplo Calle Doña Tránsito, porque la señora del Kiosko a media cuadra quien es la más querida, lleva ese nombre... o que tal Calle  Pelos de película, porque hay una peluqueria a media cuadra que lleva ese nombre. Voy a proponerlo. Que tal que con tanta creatividad me nombren alcaldesa de San Rafael. Haría una propaganda en televisión nacional promoviendo el turismo empezando "Es usted muy tímido?... venga, pierda la timidéz!, venga a San Rafael!". La gente se harìa amiga, los negocios màs representativos se harìan conocidos por pequeños que fueran y bueno los turistas y nuevos habitantes quedarìan màs locos que nunca.

Por ahora me voy a dormir. Mantengo mi queja por ridícula que sea. Está bien hacer amigos por aquí y por allá. Lo que no está bien es promover que el extranjero quien quiere vivir en el lugar, se sienta inútil al ni siquiera ser capaz de ubicarse sin un mapa. Una sensación más de la extranjera en el sur.







lunes, 3 de diciembre de 2012

Volviendo a escribir

Hoy, despues de varios meses de mantener lo que escribo solo para mi, escribo de nuevo a todo aquel que quiera leer. Me mantuve en silencio porque la vida me ha dado una sorpresa de esas que en cualquier persona haría replantear la vida entera. En mi caso, despues de casi dos años de no tener rumbo fijo, de cambiar de domicilio cada vez que el viento apuntara cambiar la dirección, hoy estoy aquí y por lo visto me quedo, por lo menos unos meses. Es solo cuestión de esperar a que la barriga se infle lo suficiente y los nueve meses reglamentarios de la naturaleza, y a veces menos, se cumplan esperando no tener mayor afán ni percances de esos que surgen cuando la casa se lleva al hombro.

Si, estoy embarazada. Me había costado escribirlo así tal cual. La barriga ya ha crecido, estoy de humor más cambiante y desde casi dos meses duermo en la misma cama, lavo la ropa seguido y me propongo hacer una rutina diaria. Cómo me ha costado! Nunca imaginé que la adaptación a la vida normal fuera difícil. Comemos sentados, lo que hemos traído del mercado, trabajamos y el día de descanso oficial es el domingo. La verdad, me he tomado más de un día de descanso. Aprovecho que mi abuso durmiendo horas extras por el hecho de estar embarazada, no ha sido hasta ahora muy alto, por lo cual me retiro y busco el espacio para tenderme en los brazos de morfeo cuando no es hora de hacerlo.


Facundo es quien parece estar sufriendo más los síntomas de embarazo. Agradece al cielo poder tomar la siesta diaria aprovechando la tradición propia del lugar donde la gente a diario "toma siesta". A la hora de la siesta, la cual tiene lugar después de almuerzo al coincidir con el horario más fuerte de sol,  no se llama a nadie al celular al menos que sea una emergencia. Una de tantas ventajas de vivir en un lugar pequeño. Normalmente, la embarazada no toma las siestas, solo el embarazado, aunque a veces la tentación me domine. También, mi sentido del olfato lo siento más agudo, pero en él, cualquier olor por tenue que sea de cualquier tipo de flor lo detecta a metros, describiéndolo con lujo de detalles y apuntando en la dirección de ubicación correcta.

Así es como me ha costado ubicarme. Extraño a mi gente más que nunca para que vean como la panza se infla de la mañana a la tarde, para recibir el cariño que se extraña solo cuando tantos días lejos de casa han ablandado el corazón cual caramelo de leche. La familia de Facu me ha recibido muy bien. Son cada uno más personaje que el anterior y afortunadamente son familieros, queriendo decir que les gusta reunirse en familia. Aunque sus costumbres lingüísticas son bastante más enriquecidas de malas palabras de lo que escucho en mi casa, tiene rasgos parecidos a mi familia. Vamos a ver como será el encuentro de suegros de hoy en 20 días. Una cámara de video registraría la cara de sorpresa de mis papás la primera vez que escuchen a los papás de Facu hablar en una comida, con tanta tranquilidad y desparpajo. Haré hasta lo imposible por conseguir la bendita cámara.

He buscado trabajar en educación, dictando clases en universidad, en colegio, en escuelas de inglés como traductora y bueno aunque nada se ha dado hasta el momento, no hay día en que no respire profundo diciendo: "Tranquila, es una prueba de paciencia"... posiblemente de no estar embarazada me recibirían con facilidad pero como no es así, como viene un frijolito que crece todos los días, lo debo tomar con tranquilidad, aunque a veces me cueste. Por ahora entonces, trabajo en la bodega de vinos de la familia de Facundo. Diseñadora gráfica, contadora, etiquetadora y hasta el trabajo de controlar el nivel de vino de las botellas, han sido algunas de las labores desarrolladas. A veces me aburro, claro. La necesidad de sentirme útil me agobia y entonces si pasa el día y no hice cosas super útiles me ofendo. Culpo las hormonas del embarazo pero reconozco que hay algo en mi forma de ser y de como fui criada que me hace sentir así.

Bueno donde vivo se llama San Rafael y queda en la provincia de Mendoza, Argentina. Vivimos en la casa de la bodega; una casa francesa de 1900 en medio del viñedo que poco a poco la hacemos más habitable reconociendo que en un principio era el almacenamiento oficial de basura, recuerdos y demás de toda la familia. La vida lejos de ciudades grandes es linda, me gusta. Hay cosas a las que me cuesta adaptarme pero aquí voy. Tratamos de vivir la vida sencilla pero asegurando comer bien e ir de vez en cuando a nadar a alguno de los lagos cercanos y de ir a la montaña.


Dentro de poco pasaremos a ser tres, por eso nos cuidamos y crecemos los dos. La vida te da sorpresas, tal como dice el famoso Rubén Blades. La vida nos da regalos. Aunque a veces no sea fácil y me sienta como nadando en un lago donde no conozco la profundidad ni la cercanía de la orilla, me mantengo flotando. Aquí voy, extrañando, aprendiendo, a veces madurando a veces manteniéndome, a veces retrocediendo a lo que fui hace unos años atrás. El viaje continua y siempre habrá algo que contar....