Según la amiga que nos hicimos en el avión y nos llevó desde el aeropuerto hasta Pasto en medio de montañas de bosque, los pastusos son los bobos de todos los chistes porque ellos mismos fueron quienes los inventaron. A pesar del miedo de haber hecho la pregunta que me causó curiosidad por tanto años, la respuesta la obtuve y me gustó. Me sorprendió llegar a Pasto pues parece lo que me imagino fue Bogotá de los años 60. Pequeña, manejable, gente tranquila, entre montañas, en medio de naturaleza. Fuimos recibidas por nuestra amiga de Universidad Angelita, quien con su acento diferente a cuando vivía en Bogotá,tan agradable y cantadito, nos presentó a su familia, amigos todos tan amablemente pastusos. Nos llevó a conocer la Laguna de la Cocha, donde el agua helada no impidió lanzarme a nadar un rato. En la tarde fuimos a escalar y pensamos que sería en un sitio cerrado, cercano y articifial tal como lo habría sido en Bogotá. Por lo contrario, aunque era cercano, era natural y hermoso, con cascada de agua. Como despedida fuimos invitadas a tomar “hervido”, la bebida de los Pastusos jóvenes, compuesta por esta especie de aguardiente no anizado, en jugo de fruta e hirviendo. Finalmente cerramos con broche de oro “echando paso” en un bar de Saya (danza indígena) donde un maestro (local hábil en su forma de bailar) nos enseñó a movernos, a sacudir el esqueleto como solo ellos lo saben hacer… claro, eso sí, diferente a la Champeta(danza erótica típica isleña) se bailaba sueltico, cada uno en su lugar, sin necesidad de invasión del espacio ajeno.
La llegada a Ecuador, paso por San Gabriel, pueblo donde nació mi abuela Lulita y llegada a Ibarra fueron emocionantes. Marujita, la tía de mi mamá nos recibió en su casa también sacada de Bogotá de los años 60´s, en medio de su locura, su cariño y falta de memoria. Nos sentimos a gusto, compartiendo experiencias, oyendo las barbaridades encantadoras que tiene para decir una mujer que ha vivido tanto y de la mejor manera. Me encantó verla, por la sensación de tener cerca a mi abuela y tía abuela en sus mejores años. Nosotras no podíamos parar de mirarla, por todos los cuentos que contó sobre la familia, con su perrito a quien hace de comer todas las noches, su gran narrativa, principios morales y sentido del humor intacto.
Recorrer un mercado como el de Otavalo en Ecuador y ser capaz de no comprar ninguna cosa fuera de comida es un milagro. En vez de un gorrito, llaveros de recuerdo, anillos o ruanas nos compramos un “jugo milagroso” al que la señora agregaba todo tipo de menjurges y batía enérgicamente mientras explicaba las mil y un enfermedades que podrían ser curadas al tomarlo habitualmente. No lo tomamos juiciosas, sin agüero, porque ellos son quienes saben, porque todo era hervido, bajo en bacterias y lleno de componentes milagrosos del cuerpo y espíritu. Juiciositas y acompañando la bebida con una mezcla de diferentes granos andinos nos dimos un buen banquete mientras vimos la gente pasar, varios turistas, llenos de artesanías, pocos de ellos ligeros de equipaje, muchos indígenas otavaleños queriendo vender, comprar y gozar un sábado de sol lleno de colorido y comida.
Así van pasando los minutos y las horas entre culturas tan similares pero con sutiles diferencias. El acento ya lo tenemos dominado. Adoptarlo nos sirve al combinarlo con algo de malicia indígena, la cual si no se le activa a Claris, se me activa a mí. Aun así, por ratos la gente nos mira raro. No habitúan ver colombianas mochileando, menos dos colombianas. Afortunadamente no nos tomamos en serio cuando nos hablan de lo peligroso que dicen que es Colombia. Defendemos nuestra imagen y cerramos la conversación con un chiste. Ya habiendo decidido comenzar los viajes largos mochileados, creo que la mejor opción sin duda alguna ha sido empezar por Sur América. Es una buena ruta de principiantes para tantearnos como mochileras, para tener pruebas y errores no tan costosos, para conocer lo que tenemos a la mano, lo que está a pocas horas y que desconocemos por querer siempre ir lejos, a sitios donde nos sentimos completamente extraños. Estar en este lugar me despierta el sentido de propiedad, cariño por lo nuestro, entendimiento de porqué somos como somos.
Es bastante lo más lo que ha pasado para tan corto relato. Después de unos días cortos y emocionantes regateando, mochileando y viviendo, debo terminar este escrito pues un desfile de camiones está pasando en frente el café internet, todo lleno de pitos, de gente y ruido. No queda otra opción que ir a investigar a donde van, de donde vienen, si podemos hacer parte de algún evento del que podamos aprender…. Porque eso sí, chismosa me he vuelto, la curiosidad no me deja un minuto, en este gasto limitado de plata y amplio apetito de conocer el mundo no me queda otra opción que abrir bien los ojos, preguntar lo que más pueda, tomar fotos, reflexionar…. Vivir. Mañana, Quito.
No se si es muy conchudo de mi parte querer vivir la vida de esta forma. Me encanta. No duermo casi y me acuerdo a cada una de las personas que tanto quiero en diferentes puntos del camino. Buena decisión la que he tomado. El camino nos espera y a lo único que le tengo real miedo es a las bacterias que puedan darme dificultades, de resto el dinero nos va a rendir por todas las estrategias de ahorro que hwemos ideado... eso si, todas legales, de buen humnor y seguras: ayudar en un restaurante, ayudar en girar la paila para hacer el helado y conseguir amigos que nos guían.
Destin mañana: Quito
Lugares conocidos hasta el momento: Bogotá – Pasto Laguna de la Cocha – Genoy – Ipiales - Rumichaca – San Gabriel – Ibarra – Otavalo – Cascada Peguche – Laguna Yaruacocha
Lauris que felciidad!!!! Te veo en cada linea de tu realto y me encanta!!! te piesno, y te acompañamos yo y mi corazón durante todo el recorrido!!! seguiré pendiente......
ResponderEliminarmiles de besos y estrellas para ese maravilloso viaje que apenas empieza
Bonita me encanta tu relato! Lleguen bien lejos!!!
ResponderEliminarLoca, tu camino va agrandándose cada vez más, me encanta. No mires atrás, a menos de que haya una buena vista!!! sigue recorriendo y no olvides ir escribiendo para irte aprehendiendo. Te extraño mucho! Saludes a tu colega de viajes!
ResponderEliminarpd. camina descalza, que es deli!!!