lunes, 11 de abril de 2011

Buses Ecuatorianos y Montañita... la aventura continúa

Como va a estar limpia la coginería de los buses si al menos, por cada hora de bus, una bandada de personas se suben vendiendo hamburguesas, panes, humitas, quimbolitos, cocadas, agua de coco y hasta apanados de pescao’? Logre hacer un estudio exhaustivo sobre los buses después de 12 horas de camino, sus ventajas, desventajas y llego a la conclusión de que en medio de tanto desorden que a veces aturde, soy más afín con este tipo de desorden, me gusta la informalidad. Aun así, hay volúmenes musicales que rechinan en el oído y actitudes ante las cuales es evidente que me quedo boquiabierta sin poder dejar de mirar. Por ejemplo, haciendo la labor de escribir qué tipos de alimentos vendían y cuantas personas los compraban, quedé casi pasmada cuando la señorita de al lado mío toda bien puestesita, muy elegante, con la raya del escote bien pronunciada, no tuvo ningún problema en usar la cortina del bus como servilleta una vez terminó de comer su pescado frito… Aunque yo no soy asquienta, la actitud fue tan impactante que de mirarla de reojo pasé a mirarla de frente, cara a cara hasta que capté el nivel de imprudencia al que había llegado.

No sé si Claris y yo nos ganamos el día de las historias que contar en el bus pero a ella le pasó que una vez el acompañante del conductor le dio una palmadita para ayudarla subir al bus, tuvo que sentarse al lado de una señora quien tenía una gallina amarrada de las patas boca abajo. La gallina apenas levantaba la cabeza continuando con sus movimientos “cuelliticos” tan particulares de aquellos de su especie, como si nada estuviese pasando, como si a la vuelta de la esquina no la fuesen a meter en la olla.

Bueno, finalmente la llegada a Montañita fue espectacular… después de un paisaje hermoso, un cambio de temperatura de casi 4000 metros sobre el nivelñ del mar en el volcán Cotopaxi, (el volcán activo más alto del mundo), llegamos a esta ciudad tan bizarra, tan hippie, donde me imaginé viviendo en unos años junto a cercanos míos quienes así como yo fueron diseñados para vivir una buena parte de su vida aquí. Llegamos entonces al Hostal “La mitad del mundo”. Hostal atendido por su propietario, en frente del mar, con varios cuartos y aquel en el que decidimos instalarnos en el último piso maravilloso; enorme cuarto comunal, todo con camas en el suelo, separado por baúles para cada habitante. Para qué más? Entendí porqué la gente llega a sitios como estos y se le corre el champú. Entendí porqué una niña caleña lleva viviendo aquí dos meses cuando pensó venir por unos días. Una pequeña ciudad, turística, hippie, económica, surfista y tranquila cuyo lema “no worries” debería ser robado a los Australianos.

Es así como aquí seguimos. Hoy pensamos salir para Riobamba pero quisimos quedarnos una noche más… de día conociendo la Reserva Natural Machailla y Puerto López a no más de una hora de aquí, como plato fuerte y rtematar la estadida con una buena fiesta playera, de postre.

Hasta donde voy ha resultado ser el lugar perfecto para pensar en que lo que más me gusta en la vida es viajar, contar, servir y tener retos personales. Reto personal como el de ayer, cuando, ante los gritos desesperados de un viejito en el mar quien se ahogaba con su esposa, salí nadando cual protagonista de Baywatch a rescatarlos. Logré sacar al señor, todo ahogado y aunque se me fueron las gafas de sol al fondo del mar y tomé mucha agua, nada fue impedimento para sentirme muy bien conmigo misma, con mi responsabilidad de servir de alguna forma. La sonrisa del señor fue suficiente pago y luego, claro un buen atardecer playero.

Mañana vamos a ver si logramos salir hacia Riobamba. Quisiera escribir todos los días. Quiero contar tantas cosas que no me alcanza el tiempo para sentarme en el computador para hacerlo. Son varios ángeles los que nos hemos encontrado en el camino, varias las señales recibidas cuando tenemos dudas, tantos los momentos de diversión y tantos otros de paciencia e introspección. La aventura hasta ahora comienza así como la inspiración de contar lo vivido, de vivir el ahora.

El cuadernito de mano es el que carga las histiorias detalladas las cuales acompañadas con fotos serán un tesoro invaluable de vivencias que auisiera que tantas otras peronas pudieran tener.

1 comentario:

  1. Te estas embadurnando de América Latina, y nos estas empalagando a otros con tus relatos. Y es que es tan pegajoso que todo cuento se hace corto y nos dejas repasando los renglones como chupándonos los dedos.
    Sigue adelante hasta ahora estas desplegando tus alas y estas para volar muy alto.
    Está bien que seas altruista y desprendida pero cuídate.

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