Aun así, dicen que "el que anda con miel, algo se le pega". Siento esta frase absolutamente cierta y verídica en mi caso. Aunque mi título sea el de ayudante de jefe de obra y todo lo que tiene que ver con el detrás de escena (niños, casa, etc.), algo he aprendido. A pesar de los platos que vuelan, discusiones y malos entendidos, hemos logrado sobrevivir el uno al otro, yo aprendiendo mucho de él y dice él que también ha aprendido de mí. En cuanto a mi aporte, dice que la ubicación de el camarote o "las cuchetas" como el lo llama, fueron mi ingenio, gracias por el crédito.
Saber utilizar adecuadamente un taladro, o conocer qué es y para qué sirve una caladora y hasta tener nociones básicas sobre cómo soldar con electrodos, definitivamente no eran conocimientos que habría imaginado algún día llegar a tener. Las herramientas me han parecido curiosas tanto como le parece a quien está sano la vitrina de una droguería: me daba lo mismo. Por esta razón, entre correr al pasillo de cosas de arte, o al pasillo de herramientas, sin duda siempre elegí el primero. Ver tantos marcadores y pinturas de tan variados colores siempre ha sido un deleite. Imaginaba de chiquita el sin fin de huequitos de figuras que podía llegar a abrir si tan solo compraba ese jueguito de abre-huecos de figuritas. Diferente fue siempre si veía un taladro; nunca soñaba despierta con cuántos chazos y tornillos podría llegar a poner si tan solo comprara ese maravilloso artefacto.
Si hace 10 años alguien me hubiese dicho que dentro de 10 iba a ser tan "de todera" como lo soy hoy, no lo habría creído posible. Entiéndase "de todera" como quien es capáz de hacer múltiples tareas, de múltiple índole y hasta a veces de manera simultánea; como lo hice hoy en el bus: tener con una pierna una pesada tapa, con la otra mantenerme en pié y con ambos brazos estar utilizando un taladro para abrir un hueco en la pata de metal. También, viéndolo en las tareas de la casa, el ser multi tarea estaría representado con muchas situaciones. Por ejemplo, estar cambiando al terremotico de mi hija Ema, a la vez intentando lograr que Antonio se vista solito, estar al tiempo controlando con el olfato que la comida que estamos cocinando no se queme y con el hombro encalambrado estar sosteniendo el teléfono atrapado entre hombro y oreja recibiendo una llamada que no se puede postergar.
Hoy el que ambos seamos multi - tarea o "detoderos", no es una opción sino una forma de vida. Ante la decisión de armar nuestra casa rodante en un bus de no más de 8 metros cuadrados en un corto lapso de tiempo y con dos hermosos y muy inquietos hijos, se intensifica el tener que estar en todo. Soñar con hacer el bus nos costó poco o nada, de hecho a punta de mates bien calientes cualquier charla fue encaminada al día en que saliéramos de nuevo de viaje. Ojalá hacerlo y ahora más terminarlo hubiese sido tan sencillo como lo fue soñarlo. No lo es porque es una carrera larga y a veces con subidas y bajadas, con ánimos encontrados, con cansancio inesperado, con la impaciencia de tenerlo todo tan pronto siendo que todo toma tiempo y trabajo.

Así es como hoy la lucha consiste en trabajar en el sueño, día a día sin prisa pero sin pausa con el fin de mudarnos lo antes posible de 100 mts cuadrardos estáticos a 8 mts cuadrados sobre ruedas. Gran desafío el que hemos elegido. Ahora solo me queda salir del bus a seguir adelante con el detrás de escena porque el cereal ya se lo acabaron y alcanzo alcanzo a oir cómo están ahora revoloteando en la casa pidiendo de nuevo por mamá. Y el sueño en construcción continúa......



Que maravilla es entender lo que es volver un sueño realidad.......en esta labor del bus, tornillo por tornillo, lata por lata, .....
ResponderEliminarA disfrutarlo igual ....