Nueve metros me dijeron que mide el soplo de una lindona de 30 metros llamada ballena azul. Mis ojos no lo han corroborado: ni los nueve del soplo ni los 30 del tamaño. Viendo el mar por encima de 100 metros, admiro su inmensidad a la vez que me preocupo de no lograr cumplir una de las tareas que me es asignada en el trabajo: ubicar grupos de ballenas. Tengo que tener cuidado con lo que le pido al universo pues desde hace tiempos pedí mar, mucho mar.
Comer del mar, estar rodeada de mar, oler el mar, fue una de mis peticiones al universo... Se me olvidó especificar en el pedido que quiero ver todos los bichos marinos, sobre todo ballenas. Hago aquí un paréntesis para explicar cómo funciona el universo según el secreto.: No es el hecho de pedir un hombre lo que salva a la mujer, quien desesperada quiere pareja e hijos. Si no hace el pedido con lujo de detalles (sin irse por el lado de ser en extremo quisquillosa), le llegará cualquier Juan Pérez, hará su vida un sancocho, no por lo sabroso sino más bien.
Volviendo Tal vez es por esto no consigo lo que necesito y me frustro al ver que pasan las horas, y que albatroces y aguiluchos atraviesan volando en frente de los binoculares, al son del canto de unos lobos marinos cuyo color de ojos alcanzo a ver si giro los binoculares en su dirección.
Es así como pedi mar. Fue maravilloso el primer día, cuando llegué a Chiloé. Nuestra casa es la que le pido a la vida que me sea dada. El mar se ve desde todas las ventanas. Joris y yo nos pedimos las camas donde el mar se ve más lindo. Maria Clara quedó apartada de nosotros del otro lado del segundo piso. Suena lejos aunque no lo es y además, parece no importarle. Chistoso fue que cuando la mamá de una de mis jefas vio que la repartición de camas no era del tipo "bugueño", como decimos cuando se separa a los hombres de las mujeres, me hizo el comentario típico de quien prefiere la repartición por sexos :"Aah! Entonces usteds dos del mismo lado??? deja dormir al gringuito no?" Reí por seguir la corriente. Bueno y esta mujer me vio cara de que o que??? Creo que aprovechó que el gringuito, quien por cierto es Holandés y no gringo, no entiende mucho español.
Joris a quien cariñosamente llamamos Mono o Gringo, tuvo que des-ecartonarse para no solo sobrevivir sino disfrutar al máximo sus días de trabajo. A punta de vino, clases de salsa y chistes cada vez más pesados, me parce que se siente en una buena zona de confort. El día en que descubrimos tener un montón de música colombiana, más que todo caribeña, de rasgos marcados de champeta y regetton, tomamos vino y prendimos la fiesta: en nuestra casita, en medio de la nada, los tres. Después de un buen rato de risas, baile y vino, el gringo dice de la manera más sutíl para no sonar displicente: les parece si mejor no me tocan? En Holanda, hay tanto contacto físico solo cuando se es pareja, o cuando la noche termina en algo más...
Debido a nuestro ligero alicoramiento, no pudimos hace otra cosa que reir ante la petición. Para lograr que Maria Clara entendiera la situación le puse el siguiente simil: la sensación de invasión del espacio personal para el gringo cuando baila con nosotras debe ser igual a la sensación que tu tuvimos al bailar champeta con los locales en la costa colombiana; invasión del espacio propio. El lenguaje corporal dice mucho, solo que hay que entender cual es la procedencia de la persona para lograr intepretarlo.
Volviendo al cuento del mar, acacbo de cumplir mi turno de hoy de 8 horas de avistamiento. Suena lindo, romántico y envidiable estar en una plataforma sobre el mar contemplándolo. Como por ahí dicen, "de lo bueno, poco". La parte del pedido de estar en frente al mar fue tenerlo de manera dosificada, poder entrar a nadar y v que algo diferente a barquitas de pescadores sobresalga de ese inmenso y arrigado tapete azul. Me sabe a cacho (quiero decir mal) al estar tanto tiempo sin tener un buen resultado. Obtuve 5 barcas de pescadores y 0 soplos. Otros días he tenido más suerte: hasta dos soplos he llegado a ver. Aun así es poco.
Propuse a mis jefas mediante el radio teléfono, aprender cetaceo y hacer una ceremonia de taparabos, tambores y sacrificios. He visto que así lo hacen algunas comunidades buscando tener una mejor cosecha. Vamos a tener que conseguir un par de hojitas, bailar a la vez que cantamos en "cetaceo" como el pecesito azul Dori, de Buscando a Nemo.
No se si me acepten la propuesta. Sobre todo el taparabos es inadecuado para la latitud que nos encontramos en la que ta temperatura media está en 10 grados. Yo lo haría, con tal de hace que vengan las reinas del mar. Lo del sacrificio, estoy decidiendo entr Maria Clara y una oveja. Lo consultaré con la almohada y con Joris, quien estará encantado de tener unas fotos maravaillosas para mostrar en el proyecto que está trabajando para una revista, una tal National Geographic. Aparecer en la revista así sea una tan poco reconocida de taparabos, cantando cetaceo al rededor del fuego mientras el sacrificado se cocina no me parece nada despreciable. Bueno, mejor no voy a proponer que sea Maria Clara sacrificada porque después de todo, la mocosita no se ha portado tan mal llevamdome las maletas por América del Sur por 10 meses y porque seguramente a la salida de Chiloé en Abril, la necesitaré para que sig cargando. Acabamos de decidirlo, Maria Clara será la sacrificada. Será llevada atada de pies y manos a un palo hasta la hoguera, con una manzanita en la boca.
Me voy ahora a aprender cetáceo, a atrapar a Maria Clara para la ceremonia a la que será invitada y a sacar el provecho de estar en este lugar de calma. No logro acostumbrarme a estar en esta época del año, en plenos cumpleaños de mis papás y mío en un lugar tan calmado. Mi idea era estar en este momento comenzando a sambar en Rio de Janeiro. Como la situación no es esa sino esta, llena de calma para aprender y mucho por aprender, decido no quejarme. Las ballenas vendrán. El canto en el ritual resultará, ya verán.... esta historia continuará: mi lente será el testigo de cuando una de las reinas del mar se digne a mostrarme su lomo, a batir su cola y luego a irse como vino, llevándose miedos, dejándonos sonrisas inborrables.
Dedicado a mi mamá por su cumpleaños. Te adoro mi linda mamá!!!






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