Domingo en frente al computador no va conmigo sin embargo aquí estoy, refugiada en el mundo de lo que no exige ningún tipo de esfuerzo, en frente de este aparato inerte que casi como yo estoy hoy, se limita a estar ahí. Hoy lo que escribo se llama "Unas por otras" porque siempre una elección trae consecuencias. Mi elección de estar esta semana en Caravelas no ha sido fácil. Caravelas (como lo veo hoy) es como un pueblo pequeño a orillas del mar Caribe Colombiano: pocas personas, pocas cosas para hacer, gente viviendo en familia, hombres que gustan de mujeres extranjeras, mar mucho mar con playas no tan bonitas.
Porqué sigo aquí? por la oportunidad de trabajar con Conservación Internacional, ONG muy reconocida por sus proyectos en conservación ambiental. "Haciendo hoja de vida" se llama lo que hago ahora. Me confunde eso de estar "haciendo hoja de vida", me desconcierta pensar que es esa la razón por la cual me quedo en este lugar. También es cierto que así como las mujeres sufren de depresión post-parto al tener un hijo, ahora sufro de "depresión post-íslica" término que no existe en un diccionario pero que oficialmente existe desde hoy en mi diccionario, al describir lo que me pasa HOY, después de haber vivido y trabajado en una isla durante 45 días y estar de vuelta en el mundo real. Ya lo había vivido antes, no me acordaba que me diera tan duro.
El sentirme regular es resultado de la dificultad de administrar la soledad, creo. Tienen razón quienes dicen "No estás sola" y se a que se refieren. Yo me refiero a soledad de "compinchería", de confidente, de parcería, de amistad real. Por ratos es una maravilla, como estado casi constante, no me gusta. Estoy libre de hacer lo que quiero pues tengo bicicleta prestada, algo de dinero por TODO el ahorro que he vivido en este tiempo y aun así, el ánimo no me alcanza para salir, no por ahora. La cabeza es compleja, las emociones más, la mezcla de la cabeza y emociones una batalla... cómo llegar a un punto medio.
Bueno, adicionalmente estoy una vez más "namorando", a lo que nosotros llamamos en Colombia, al hecho de estar "saliendo con alguien". Lo único es que ese alguien no es para mí, razones que prefiero no discutir en este escrito. Por esta razón y porque mi intención se vuelve tan ansiosa de querer estar con él, que ya no quiero estar más... al menos por hoy... Pienso entonces en que mi lucha tiene de raíz aquello que la protagonista del libro "Comer, Rezar y Amar" y Julia Roberts en el filme del mismo libro dicen:
- Necesito no tener otra persona que me ame para llenarme de razones para amarme.
La frase me quedó plasmada y la quiero para ser aplicada en mi vida, en mi día a día: quiero no necesitar que alguien más me admire por fuera y por dentro, me trate bien, me haga sentir especial, etc., etc., para ENTONCES yo justificar el amarme. Quiero no necesitar tener aprobación de alguien más para tener luz verde para amarme, quiero que MIS justificaciones me sean suficientes.
Qué error en el que caemos: Tal como lo hacen los pajaritos en plena lluvia al estar buscando lugares para protejerse, buscamos "paraguas" (parachuva en português) para estar mientras escampa, muchas veces sin ser conscientes de estar siendo o no AUTÉNTICOS con lo que nuestro ser pide a gritos: De esta forma, mientras estamos cómodos en una situación, ALGUIEN MÁS se encarga de nuestro estado emocional: una pareja, un trabajo, los amigos, el dinero, la religión, el psicólogo, el cigarrillo, el alcohol, la comida, etc...
De esta manera, vamos saltando de "paraguas" en "paraguas". Cuando los paraguas se rompen o no los vemos y sigue lloviendo, no nos queda nada más por hacer diferente a rendirnos. El rendirse no es bien visto en nuestra sociedad: estar en la lucha es lo que vale. Así como en el mismo libro "Comer, rezar y amar", cuando la protagonista se rinde al estar "sin un paraguas" es cuando termina de rodillas en el suelo, entregada al llanto. Ella decide entregar todo. La entrega la hace a Dios. Está "tercerizando" la responsabilidad aunque finalmente es su forma de tocar fondo, la mía también es. Igual como hice el 20 de Diciembre del año pasado cuando mi vida tenía que sufrir un cambio, pues el miedo no podía seguir siendo el protagonista después de 4 años de serlo: me recogí varias noches pidiendo una respuesta, entregando lo que estaba sintiendo pues lo que estaba a mi alcance estaba ya todo hecho.
Fue entonces cuando el día 26 de Diciembre del 2010, me desperté con una idea que no esperé tener pero que con certeza cambió mi vida: pude ver escrito en mi cabeza: "América del Sur". Pasó por mi cabeza la imagen de mi misma con morral caminando kilómetros por una avenida gigante, con la suela de las botas acabada, con una sonrisa de estar caminando el camino. En mi imagen venía detrás otra persona, era María Clara. Abrí los ojos y la llamé: Claris? en Febrero comenzamos a mochilear por América del Sur? Sin dudarlo dijo sí.
Ahora cómo lo contaría a mis papás? cómo renunciaría a mis trabajos? cómo dejaría a mi Crayola (mi perra)? Cómo me privaría de estar con mi familia y amigos? Cómo dejaría a mis papás con quienes en ese tiempo habíamos creado una relación desequilibrada por la partida de mi hermana? cómo conseguiría estar una semana por fuera si llevaba 4 años con miedo de pasar más de una noche fuera de casa? algo podría pasarme, la muerte podría venir.... Mi consuelo: cuando es la hora de morir, es la hora. Alojados en el miedo no vamos a llamarla más rápido ni lograr permanecer más tiempo en vida en el cuerpo en el que estamos ahora: la hora es cuando DEBE ser, no antes ni después.
Desde ese día, comencé a respirar diferente. Mis poros, uno a uno, comenzaron a despojarse de ese miedo que los tenía tapados. Las alas de las que ya hablé en otro escrito empezaron a perder su gris característico de ese tiempo de hibernación. No quiere decir que en esos años no aprendí nada, de hecho aprendí más que nunca antes, tema que tocaré en otro escrito. Volviendo al título "Unas por otras" al salir de casa estaría venciendo el miedo, sería un proceso de romper un muro gigante.
Me pregunté si estaría huyendo. Mi respuesta fue y lo es para todos los cambios en la vida: lo importante es que esa energía de huir se transforme en el hecho de cerrar. "Cerrar" diferente de "huir" significa que a pesar de querer salir corriendo, se tiene PACIENCIA para no hacerlo y así, todo de lo que queremos huir elegimos despedirlo. He huido de personas, de situaciones de puertas que se abren... En ese momento supe que huir no sería mi estrategia. Cerraría como hacemos las personas grandes, o bueno las que queremos ser grandes no por la edad edad sino por el espíritu. Sabía de antemano que habría momentos como este en los que tendría ganas de empacar mi mochila y salir corriendo, seguir mi camino huyendo de una situación que POR ALGO estoy viviendo.
Por eso este escrito me da el espacio para compartir que hoy vuelvo a aceptar que no hay CASUALIDADES sino más bien CAUSALIDADES. Hoy mi causa es estar aquí, es hacerme cargo de las posibilidades que en este momento tengo en las manos. Si me quiero ir lo voy a hacer con conocimiento de causa, habiendo cerrado lo que dejé abierto conmigo... bueno de salir también quisiera cerrar la relación amorfa y abstracta, libre y a término fija que comencé con este amigo con quien salgo ahora....
Aun así, tengo planes con Claris. Después de casi un mes separadas, ella va a volver esta semana para trabajar juntas en Caravelas y para luego seguir viajando, ese es el plan. Me da miedo su regreso porque no quiero volcar mi atención en ella desde la energía de CARENCIA que siento tener en este instante. No quiero volcar mi atención en ella para que entre a llenar un espacio que yo ahora estoy queriendo llenar sin conseguirlo del todo. Quiero que nos apoyemos, de hecho en este momento no quiero seguir viajando sola, eso sí que lo sé... y no quiero seguir viajando con cualquiera, quiero que sea con ella como desde un principio lo fue.
Siendo así, sigo asumiendo que todo funciona bajo el dicho “Unas por otras”. Me quedo acá acudiendo a lo más lindo y desconocido de mi ser para buscar reestablecer el equilibrio emocional que en estos días he perdido. Como todos los días, agradezco a Dios, reconociendo su existencia como esa fuerza creadora y sabia. Al mirar hacia adentro también lo estoy buscando, al estar al tanto en cada momento, al buscar que el MIEDO se reemplaza por AMOR solo cuando es aceptado. No es una cuestión religiosa, es una cuestión energética en la que cada día creo más.
Por lo menos por hoy decido no culparme por ser frágil, por no aprovechar al máximo (aparentemente) todo lo que se me presenta, por ser humana… recuerdo la idea que leí un día: La mejor forma de no culparnos es reconociendo que en el momento que hicimos o dejamos de hacer eso por lo cual nos culpamos, hicimos lo que mejor pudimos hacer en ESE momento... teniendo las herramientas que tuvimos en ESE momento. Tal vez si la situación se nos presenta ahora que nos sentimos culpables, actuaríamos igual, o tal vez diferente, quien sabe; la situación se tendría que presentar para saberlo... hoy somos diferentes a ayer, manana diferentes a hoy... escribo y consigo respirar...
Respiro y consigo entender... entiendo y consigo asumir la responsabilidad... asumo la responsabilidad y recibo las situaciones como son... Le pongo felicidad al momento, así recibo lo mejor.
Mujer cuanta sabiduría en tu escrito la verdad el tener la chance de estar dentro de este grupo al cual compartes pensamientos, situaciónes reflexioes y vivencias es un privilegio.. gracias enormes. un abrazo fraterno y Abençoes para você
ResponderEliminar