Querida Hermana:
Mordiscos y patadas terminaban solo cuando alguna lloraba seguido de un usual “ Si ven? Juego de manos, juego de marranos”. Marranitos es lo que fuimos con una infancia feliz llena de mugre, dulces, primos, amiguitos, chistes y amor, mucho amor. Te hice creer que en ese año que te llevo de diferencia sucedieron grandes cosas que yo viví y tu no, tal vez como forma de manipularte para que esos 13 meses de diferencia entre las dos fueran lo suficientemente significativos como para que yo, la grande siguiera al mando. Tal vez por eso, a pesar de ser toda tierna, toda cacheti coloradita y con un hablado suavecito lograste hacer temblar al mundo cada vez que explotabas en ira.
Fui tu traductora oficial frente al mundo cuando eramos chiquitas por tu extrema timidez la cual venciste gracias a burlarte de ti misma. Entiendo que no me hayas querido prestar tus cosas, después de todo, siempre las perdí o rompí. Recuerdo con el orgullo que solía presentarte a mis amigos, para que todos supieran que esa medio monita era mi hermana. Son tantos recuerdos que tengo entre el tintero y que hay que desempolvar... vamos con tiempito.
Tuviste tantas mañanas de desvelo trabajando y dibujando, soñando sobre el futuro ideal, queriendo hacer las cosas bien. Creo que el mundo le queda pequeño a seres tan grandes como tu. Fuiste una gran apasionada a la gente sencilla, al arte, a ser la mejor, a lo simple, a lo abstracto, a tu familia, a tus grandes amores, a la vida misma.
Ya no creo en la casualidad, la causalidad es el pan de cada día. Tu partida nos deja grandes enseñanzas y aunque no entendamos del todo lo sucedido, si tenemos los ojos bien abiertos, la vida nos irá mostrando la respuestas a nuestras dudas. Por bien que hagamos la cosas, la vida no la tenemos comprada así que más nos vale vivirla de la mejor manera.
Recuerdo la vez que me dijiste que al morir querías reemplazar los duelos y los pesares por una gran fiesta. Nos has hecho mucha falta y tantas son las lágrimas y dolores del corazón que nos ha causado no tenerte que hasta recordarte con absoluta alegría todavía nos cuesta... aun así, fiestas no han faltado, pati-alegres si somos. Ya verás que en tu honor seguiremos bailando y dando grandes carcajadas. Yo por mi parte no pierdo el hábito de hacer lo que tanto te gustó hasta la última fiesta que compartimos: subir a la tarima, a bailar como los dioses!.
Seguro que haces parte de los ángeles que me cuidan o al menos has mandado a algunos a cuidarme y hasta en los sueños me cuidas. Se que nos encontraremos pronto. Se que la mejor manera de honrarte es haciendo de cada momento el mejor, como si fuera el ultimo. Por eso ahora ando viajando por el mundo, reconciliandome con la vida, encontrándote en la sonrisa de cada persona, gozando de los amigos antiguos y los nuevos, recordando con cariño a quienes nos amaron y amamos pero ya no están... lista para recibir con los brazos abiertos lo que la vida ha de traer. Después de todo, los obstáculos del camino no son mas grandes de lo que podamos superar.
En nombre de mis papas y mio, quiero que sepas que hoy y siempre nos harás falta pero que cada vez que miramos al cielo ahí estás, Lina en la Luna. Nuestras vidas han cambiado del cielo a la tierra, somos más sencillos y amamos con mayor facilidad, y aunque todavía nos cuesta, el hecho que hayas partido antes nos enseña a vivir mejor, perdiendo el miedo dando pasos chiquitos, a veces gigantes.
Pronto nos encontraremos y después de fundirnos en un abrazo entre las nubes bailaremos en la tarima mayor, en la luna.
Tus amigos y familia te recordaremos hoy y siempre con gran cariño hermana mía
Lauris,despues de algunos agnos que han pasado, sigo recordando a tu Hermana y a tu familia con mucho carigno. Recuerdo los planes de viajar por Europa que algun dia hice con Linis. Hoy estoy en Paris, y quiero que sepas que estaran siempre en mi corazon y si quieres mochiliar por este continente, aca te espero con los brazos abiertos.
ResponderEliminarUn abrazo bien grande, saludame a tus papas.
Gogo