De haber creado la “pulsénica”, pulsera para portar papel higiénico de la cual hablé en algún escrito anterior, no habría tenido inconveniente ahora que vuelvo a la vida de viajar a “lo básico”, al vivir entre otras cosas, al hecho de no tener papel en los bannos. El nordeste de Brasil revela lo que no esperábamos encontrar. El Brasil que conocimos hasta ahora, con su comportamiento de país de primer mundo, nos deja sorprenidas y contentas exponiendo a pleno rayo de luz la evidencia de tener tanto de básico como de complejo; un país de fachada de "primer mundo" y con corazón misturado entre primer y tercer mundo.
Viajando por el sureste de Colombia a finales de Marzo y luego degustando Ecuador, experimentamos el aire tan conocido de lo Andino, pura genética indígena con las marcas inexorables de lo europeo. Luego, pasando por Perú, la experiencia del aire de lo sencillo, de lo indígena se hizo aun más fuerte, no solo por la música llena de instrumentos de vientos, gorros lanudos de colores tapando las orejas, sino también por la tradición de lo natural, de lo ancestral, de la cultura de la vida simple, del consumo de más productos necesarios y menos productos de lujo, de lo habitual de tiendas para reparar todo lo reusable, de las cholitas dueñas de los mercados vendiendo su producción vistiendo ropas típicas, de la gallina viva patas arriba bien agarrada por la callosa mano del agricultor viajando en bus, de lo que más me gusta, de lo impredecible, del sazón inconfundible de la informalidad.
Bolivía también tuvo la fortuna de ser "hecha a mano" con similares características de Ecuador y Perú. Con sus precios bajos y cultura exquisita, nos dio la bienvenida este país, al que por muchos años no tuve planes de ir, por ignorancia, por ni siquiera ser mencionado como destino alguno por parte de la gente que conozco o de algún canal de televisión. Mi idea cambió una vez, mi antecesora de viaje mochilero por América del Sur y amiga del alma, Alda así como el mismo Ché en su “Diarios de Motocicleta”, me hicieron querer más que nunca sentir en carne propia, lo que muchos se pierden por pensar en que lo bueno se encuentra mucho más lejos de sus narices (en Europa y afines) = la experiencia Boliviana.
Fue así como hasta el último metro recorrido en Bolivia, vivimos lo que es conocido como "países de tercer mundo" o “subdesarrollados”. Subdesarrollo y Desarrollo son dos términos que a mi parecer suenan despectivos, odiosos casi siempre que son usados. Rara vez escucho quien los utilice con cuidado, siendo más común escuchar a la gente usarlas como quien “toca un violín prestado” (Término usado por mi mamá haciendo referencia a quien da mal trato a lo ajeno). Para no explayarme y evitando levantar polvo entrando en filosofías confusas, prefiero hablar de “diferente tipo de desarrollo” antes de categorizar a los países entre primer o tercer mundo. *(Annotación adicional pie de página)
Volviendo a la historia, después de dos meses en Brasil, viviendo su cara de país de primer mundo con solo rasgos lejanos de país de tercer mundo, ahora volvemos al ruedo. Evidenciamos ayer por primera vez desde que salimos de Ecuador, Perú y Bolivia; entre varias otros hechos, una gallina viva junto a otros víveres en una canasta en el portaequipajes del bus. Calles no del todo pavimentadas, ausencia de mega construcciones, más bicicletas y menos carros, mercados pequeños y disminución de productos light, hablan de una vida más sencilla en el pueblo que nos acoge ahora: Caravelas, Bahía.
Siendo este lugar básico e inmensamente afin con nuestra personalidad, nos lanzamos desde mañana a lo que es aun más básico y por lo tanto mejor para nosotras en este momento de la vida: trabajar por lo menos 30 días en una isla a 70 kms de tierra firme. La isla hace parte de un grupo de 5 islas, formación llamada Archipiélago de Abrolhos, donde solo pueden vivir investigadores y unos pocos militares. Cuentan la historia de cómo el nombre Abrolhos hace mérito a la descripción dada por un tripulante acompañando a Américo Vespucio en 1503 al ver el mismo Archipiélago: Abre los ojos = Abre os olhos = Abrolhos.
Agradecidas con la gente que ha hecho posible construir este suenno y soprendidas de los retos y situaciones que nos pone la misma vida que siempre hemos estado dispuestas a aceptar, nos vamos ahora al cuarto a volver a empacar mochilas para estar listas a las 6 am mannana. Espero estar contando pronto más experiencias de lo vivido, no solo para quien lo quiera leer, sino también para quien se anime a viajar y para que en 10, 20 o 30 annos cuando vuelva a leer lo que está aquí escrito pueda volver a ver los colores que hoy veo.
* Anotación adicional acerca de las connotaciones "Desarrollado" y "Subdesarrollado": De manera revolucionaria más inmensamente pacifista, creo fielmente en que nos merecemos ser vistos como países de diferente tipo de desarrollo ni mejor, ni peor, sencillamente un desarrollo que ES. Eso si, nunca como inferiores, característica que usualmente está incluida en la palabra “Subdesarrollo” en el mundo que apunta a que todo debe caminar hacia lo “Desarrollado”. He dicho
Eres toda una lección de autenticidad y alegría, no te dejas engañar por espejitos , autopistas ni computadores, vas siempre la esencia. Sigue siempre con la mente abierta ,con una sonrisa y de la mano del Creador.
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